Tener una jubilación razonable y sin preocupaciones en el futuro es muy importante para todos los trabajadores. Qué tan alta o baja sea ésta cantidad de dinero es algo que dependerá, principalmente, de los niveles del fondo ahorro para el retiro que tenga cada empleado del nuevo régimen al momento de concluir su vida laboral.

En México, desafortunadamente, no basta con estar afiliado al IMSS o al ISSSTE y realizar los pagos obligatorios a estas instituciones que jubilan a los trabajadores. Las pensiones, recordemos, están determinadas por el último salario del trabajador antes de retirarse, pero, sobre todo, por el fondo de ahorro para el retiro con el que cuenta al llegar a ese momento.

Por esa razón, no solo es importante retirarse con un buen sueldo, sino, además, en la medida de lo posible, echar mano del ahorro voluntario, que es la aportación adicional que se hace como complemento a las obligatorias, dentro de una cuenta individual de las Afore.

Ahora bien, ¿por qué sigue siendo tan bajo el nivel de ahorro voluntario en nuestro país? ¿Por qué los trabajadores no aportan a sus cuentas de retiro cantidades adicionales?

Desde nuestra perspectiva, consideramos que se trata de un tema multifactorial, sin embargo, las respuestas a estas interrogantes redundan, básicamente, en dos cuestiones: por un lado, en los bajos salarios de los trabajadores en México, y, por otro, en la falta de una cultura financiera entre la mayoría de la población.

En lo que respecta a los bajos ingresos salariales, la situación es clara: si los trabajadores no tienen buenos sueldos, el margen de maniobra de su dinero es muy limitado. Los bajos salarios, por lo tanto, restringen su capacidad de tener un fondo de ahorro para el retiro, al grado de considerar esta actividad como un lujo y no un deber.