Nuestra vida cotidiana se encuentra atravesando una gran serie de cambios en muy poco tiempo. Esta característica, que es propia del siglo XXI, impacta sobre en todo los más jóvenes, que necesitan construir su propio marco de referencia para insertarse en diversos ámbitos. En todo lo que tiene que ver con el empleo, este fenómeno se ve aún con más claridad, ya que el mundo al que se prepararon desde niños ya no existe más. En el siguiente artículo repasaremos algunas claves para pensar esta problemática.

Si algo caracteriza a los tiempos que vivimos, sobre todo desde la masividad alcanzada por las conexiones en línea y los dispositivos digitales, es que necesitamos estar todo el tiempo atentos para no quedar desfasados o desactualizados. Ese ritmo vertiginoso no ha hecho más que potenciarse aún más luego del arribo de la pandemia de Coronavirus, en donde muchas costumbres y actividades han tenido que reinventarse.

Todo ello lleva a que muchas cosas deban ser pensadas de nuevo, como es el caso del vínculo de los más jóvenes con el sector del trabajo y, a su vez, cuál es su relación con el manejo del dinero.

Para comenzar, no se puede obviar todo lo relacionado al mundo de las finanzas en línea, como es el caso de las criptomonedas y la fiebre que se respira alrededor de ellas. Acciones como comprar Bitcoin son cada vez más frecuentes entre los más jóvenes, que saben aprovechar a su favor todas las ventajas técnicas que se han ido desarrollando en este último tiempo por parte de las empresas del sector Fintech. Después de todo, es de esperar que los nativos digitales tengan un relación fluida con este tipo de innovaciones que aplicarán, luego, a otras áreas.

De esta manera, un millennial o centennial tiene bien en claro todo el potencial que cabe en un dispositivo móvil o en un ordenador, pudiendo capitalizar cada minuto en línea. En ese sentido, ya se han obtenido resultados en estudios y encuestas que demuestran que muchos jóvenes prefieren fortalecer su educación financiera antes de tener un empleo cualquiera que no satisfaga sus expectativas. Eso hace que las postulaciones para trabajar tengan en cuenta algunas cuestiones que la generación de sus padres no, como puede ser la relación sueldo y calidad de vida, junto al tiempo libre y la salud mental.

Después de todo, es sabido que el mundo del siglo XXI poco tiene que ver con el del siglo XXI. Eso puede verse aún más en el vínculo con el dinero que tienen los más jóvenes: de acuerdo a diferentes estadísticas, se ha demostrado que la gran mayoría no se encuentra familiarizado con el uso de efectivo, y que prefieren otros medios de pago antes que manejarse con billetes. Eso no es casualidad: al tener el dinero en cuentas corrientes o billeteras virtuales, se obtienen beneficios sin hacer nada, mientras que el dinero en el bolsillo se devalúa de alguna manera.