La tasa de empleo de personas discapacitadas ha sido siempre inferior a la del conjunto de la población activa. La crisis no ha mejorado en nada, incluso ha provocado una progresión de demanda de reconocimiento del trabajador discapacitado, como podemos constatar en el centro especial de empleo Madrid.

Que se trate de un accidente o por razón de su trabajo, normalmente la mayoría de las personas son adultas cuando se encuentran en una situación de discapacidad. Una situación que implica normalmente una reconversión profesional.

Autor: ferobanjo-Pixabay

Trabajar en el sector servicios ofrece igualmente pasarelas entre los oficios, ciertas empresas tienen miedo de que un discapacitado visible frene las ventas. Pero en realidad, una vez pasado el primer bloqueo, una complicidad suplementaria se instala con el cliente.

En el sector de los servicios la diversidad de actividades, como puede ser el tratamiento de correos electrónicos, las llamadas telefónicas, la tesorería, etcétera, ofrece una paleta muy variada para adaptar la actividad de las personas a su condición física, tal y como vemos en el centro especial de empleo Madrid. Por ejemplo, en una plataforma telefónica, la recepción de las llamadas es una tarea mucho más estresante que la realización de llamadas, cuyo contenido se puede dominar con más facilidad.

El nivel de cualificación

La reorientación del empleo hacia el sector de los servicios corresponde igualmente al deseo de muchos trabajadores que presentan una situación de discapacidad. La formación profesional es una palanca fundamental para el acceso al empleo de los trabajadores discapacitados, que se trate de acceder a un nivel de cualificación superior, o cuando la manifestación de la discapacidad exige una reconversión profesional.

Los trabajadores discapacitados tienen acceso al conjunto de los dispositivos de formación de derecho común, con posibilidades de adaptación, así como a dispositivos específicos.

La persona en situación de discapacidad es hoy en día un ciudadano completo, y un trabajador de derecho común. Por razón de la fragilidad, mental o física que le caracteriza, requiere ayuda, asistencia y acompañamiento. En todo caso, se trata de permitirle evolucionar hacia una autonomía y hacia una participación en la vida activa, económica, social, cultural, deportiva, etcétera.

La cuestión de la rehabilitación

Esta reeducación afecta a la vez a la rehabilitación corporal y espiritual, y se centra en la reintegración del individuo en sí mismo y del individuo en la sociedad.

La readaptación profesional consiste en tomar en cuenta factores que constituyen la condición de discapacidad. Esta se caracteriza por barreras sociales de cualquier orden, que jalonan el camino de la persona en situación de handicap.

Justamente son estos obstáculos los que la readaptación profesional en el sector de los servicios debe superar, específicamente a través de la formación profesional. Una formación especializada dispensada por establecimientos adaptados en un entorno medicalizado es una opción segura. Su función consiste en acoger, orientar, evaluar, formar y acompañar a los trabajadores discapacitados hacia un éxito en su curso profesional de cara a la integración en el sector servicios.