A medida que vamos avanzando en edad, es inevitable que las pérdidas de concentración en algunos casos y la facilidad para el estudio se vayan perdiendo. Tal es así que el blog de Francesc Robert surgió como motivación para emprender estudios superiores contando con casi 40 años.

Por ello, además de fuerza de voluntad y algo de sacrificio personal, se puede conseguir todo lo que nos propongamos en materia de estudio con los siguientes trucos destinados a mejorar la concentración.

Francesc R. Ribes

Imagen: francescrobertribes.com

Crea un ambiente agradable pero sin distracciones

Para no contar con estímulos que rompan nuestra concentración, es imprescindible que separemos lugares de ocio de lugares de estudio.

Tampoco es cuestión de que el lugar se parezca a una celda de reclusión o sólo cuente con mesa y silla: la combinación adecuada reside en un ambiente agradable y cómodo pero que nos permita sumergirnos en la lectura sin distracciones.

Realiza prácticas rutinarias

Ya sé que la rutina es símbolo de monotonía y de ella puede derivar el aburrimiento y con él la distracción como autodefensa, pero para estos casos crear unos hábitos es necesario para no desviarnos de nuestro objetivo: superar los exámenes y adquirir el conocimiento que nos faculte como expertos.

Por ello, si tomamos la costumbre de estudiar a una misma hora y en un mismo lugar, nos prepararemos consciente e inconscientemente para ello, estando nuestra mente en el estado adecuado para asimilar los conceptos.

Muestra una actitud adecuada y propensa

La actitud lo es todo en esta vida: si nos sentamos a estudiar desganados, sin mantener ni una postura adecuada, ni una actitud dispuesta al aprendizaje, obviamente no servirá de mucho el esfuerzo.

En estas ocasiones es mejor esperar a un momento más adecuado o posponer la sesión antes de agotarnos innecesariamente sin obtener rendimiento del momento de estudio.

Sé organizado

Tanto a la hora de disponer los materiales como a la hora de organizar las sesiones. Las prisas son malas consejeras, por lo que debemos evitar que se nos acumulen los días y viendo cercano el momento de cualquier examen, tengamos que comprimir el temario para asimilarlo de una forma más rápida.

Por ello, al momento de conocer fechas de evaluaciones, debemos planificarnos para poder llegar a tiempo y descansados a todas las lecciones.

Usa el sistema de estudio que mejor te funcione

Hasta ahora todos los consejos han ido enfocados a prácticas globales que funcionan en cada tipo de persona por igual, pero llegados a este punto, debemos dar con la fórmula que mejor nos funcione a nosotros mismos.

Hay quien asimila mejor un temario a primera hora, recién levantados y descansados y hay quienes en el silencio de la noche les funciona mejor. Teniendo en cuenta patrones como que tanto unos como otros deben descansar correctamente, no te cierres a lo “recomendado” o lo que le funciona mejor a la mayoría y aplica la fórmula que mejor te funciona a ti.

Esto aplica a otros trucos como la popular técnica “pomodoro” (descansos en intervalos de 25 minutos) o el hecho de parar cada dos horas.