Puede que más de una persona te haya hecho el comentario de que es momento de cambiar tu nómina de banco. Puede que también lo hayas pensado cuando te entregaron tu cuenta bancaria, pero por alguna u otra razón no te has decidido a realizar el trámite.

La realidad es que, hacer el trámite de portabilidad de nómina puede que no parezca útil o muy significativo para algunas personas, pero muchas otras le encuentran mucho valor y oportunidad a cambiar su nómina de banco. Si estás pensando que es lo mejor para ti, a continuación, te dejamos algunos puntos a tomar en cuenta para decidir si debes cambiar o no de banco tu pago de nómina.

¿Está en tu mismo banco? Antes de entrar a una empresa, lo normal es que ya tengamos cuenta en un banco y nos hayamos acostumbrado a él. Cuando en nuestro nuevo trabajo nos imponen otro banco, algunas veces cuesta trabajo acostumbrarse. Si tu nómina no está en el mismo banco que usualmente utilizas y en el cual estás cómodo, puedes pensar en hacer tu trámite.

¿Qué te ofrece el banco donde tienes tu nómina? Algunos bancos te ofrecen facilidades con créditos al hacer tu cambio de nómina con ellos. Esta puede ser una buena razón para llevar a cabo la portabilidad, si es que aún no decides hacerla. Pensando en el futuro, un crédito puede ser muy útil.

Cercanía. El tener tu nómina en algún banco muchas veces implica tener que ir a las sucursales a hacer algún trámite o sacar dinero. Si el banco en el que te paga tu empresa queda lejos, estos trámites se pueden complicar. Así que encontrar un banco cercano y con múltiples sucursales es un buen pretexto para hacer el cambio de tu nómina.

Recuerda que, al hacer tu cambio, el primer pago puede tardar 72 horas en caer a la cuenta donde hiciste el cambio, sin embargo, de ahí en adelante, tus pagos caerán al instante, pero siempre tendrás acceso a tu dinero.